Lucha por tu naturaleza

Stop Planeta en llamas

PAREMOS LA TORMENTA DE FUEGO. LOS INCENDIOS FORESTALES SON UNA AMENAZA GLOBAL


Nuestro planeta vuelve a estar en llamas: una ola de fuego recorre del Ártico a África, de Australia a la Amazonía y quema también los bosques de la Península Ibérica.

Los incendios forestales ya no son un fenómeno del verano; se han convertido en una amenaza global que se extiende a los 365 días del año.  Es una tragedia ambiental y social que arrasa cada año millones de hectáreas acabando con la vida de millones de animales y de cientos de seres humanos.

UN SOLO BOSQUE EN UN SOLO PLANETA

Los incendios forestales no son fenómenos aislados o catástrofes locales: todos los árboles forman parte de un mismo ecosistema global. Juntos mantienen el clima estable, capturan inmensas cantidades de C02, liberan oxígeno, crean agua y forman bosques que son el hogar de millones de personas y de la mayor parte de la biodiversidad de la tierra.

Cada árbol que acaba en cenizas nos aleja más de vencer al cambio climático. Sólo las emisiones debidas a los incendios en 2019 liberaron 7.800 millones de toneladas de CO2, el equivalente a unas 25 veces las emisiones totales de España en un año.

En España sigue habiendo casi 12.000 incendios al año que arrasan una superficie equivalente a 100.000 campos de fútbol. La combinación de olas de calor prolongadas, sequías acumuladas y baja humedad unida a una vegetación muy seca y al abandono en la gestión de los bosques está creando una nueva generación de súper incendios mucho más rápidos y de una virulencia hasta ahora desconocida. 

También el Ártico se calienta dos veces más rápido de lo normal y este año Siberia ha batido récord de temperaturas llegando a 38ºC. Esto ha provocado que sus bosques ardan y que el permafrost se funda liberando a la atmósfera inmensas cantidades de metano y dióxido de carbono.

En Australia las "tormentas de fuego" de más de 1.000ºC acabaron con la vida de decenas de personas, arrasaron más de cinco millones de hectáreas y quemaron a más de 1.200 millones de animales.

Y en otros lugares como la Amazonía la permisividad de los gobiernos ha provocado que el número de incendios se dispare batiendo récords nuevamente y calcinando valiosos ecosistemas para cultivar más soja y producir más ganado de carne con el que abastecer la demanda mundial. Solo en la Amazonía brasileña los fuegos aumentaron un 30 % en el último año, llegando a más de 89.000 incendios.

LOS BOSQUES SON NUESTRO MEJOR ANTIVIRUS

Quemar los bosques y en especial los tropicales de la Amazonia, Indonesia o el Congo no sólo acelerará el cambio climático sino que también nos traerá nuevas pandemias al debilitar los ecosistemas y permitir que los seres humanos entren en contacto con poblaciones de fauna silvestre portadoras de patógenos como los coronavirus.

Para WWF salvar los bosques y su biodiversidad siempre ha sido una prioridad: cada árbol cuenta y es un soldado en nuestra lucha contra el cambio climático. Por eso trabajamos en los países afectados sobre el terreno, cada año plantamos con nuestras propias manos cientos de miles de árboles, pero también protegemos y gestionamos bosques en todos los rincones del planeta, denunciamos las causas que están detrás del fuego y a quienes lo provocan, luchamos contra el cambio climático y proponemos alternativas sostenibles al sistema alimentario que a su vez alimenta el fuego.

Tenemos que parar esta ola de fuego que recorre el Planeta. Únete al a lucha por la Naturaleza. Firma para exigir un Acuerdo Global por la Naturaleza y en defensa de nuestros bosques: nuestro hogar y única fuente de vida.